Preguntas frecuentes y mitos sobre el cáncer de colon.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el cáncer colorrectal?

El cáncer es un grupo de enfermedades en las que hay un crecimiento anormal y descontrolado de las células del cuerpo. Si no se trata, las células malignas (o cancerosas) pueden diseminarse a otras partes del cuerpo. “Colorrectal” se refiere al colon y al recto, los dos sectores que forman el intestino grueso. El cáncer colorrectal puede comenzar en cualquier área del intestino grueso. La mayoría de los cánceres colorrectales comienzan como pólipos (crecimiento de tejido anómalo) en el colon o en el recto que al cabo de mucho tiempo pueden convertirse en cáncer.

¿Quién puede contraerlo?

No todas las personas tenemos las mismas posibilidades de padecer cáncer colorrectal. Algunas de las situaciones que pueden aumentar las posibilidades de que una persona contraiga cáncer colorrectal son:

  • Antecedentes personales o familiares de pólipos colorrectales o cáncer colorrectal.
  • Antecedentes personales de enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn).
  • Síndromes de origen genético como poliposis adenomatosa familiar o cáncer colorrectal hereditario no poliposo (síndrome de Lynch). (Solamente el 5% de los cánceres colorrectales están relacionados con estos síndromes genéticos.)
  • El consumo de tabaco, alcohol en exceso, el sobrepeso y la vida sedentaria sin actividad física

¿Solo las personas con estos antecedentes pueden contraerlo?

No, el 90 % de los casos de cáncer colorrectal se diagnostican en personas mayores de 50 años y el 75% en aquellas sin factores de riesgo conocido.

Afecta a hombres y mujeres por igual y la década de mayor incidencia se ubica entre los 65 y los 75 años.

Las personas con mayor riesgo pueden tener un cáncer colorrectal a más corta edad y representan sólo el 25% de todos los cánceres.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer colorrectal?

Los pólipos colorrectales y el cáncer colorrectal no siempre causan síntomas, especialmente al principio. Una persona puede tener pólipos o cáncer colorrectal y no saberlo. Por esta razón, son tan importantes las pruebas periódicas de detección del cáncer colorrectal.

Si viene acompañado de síntomas, estos pueden incluir:

  • Sangrado con la evacuación por vía anal
  • Cambios en la forma habitual de evacuar el intestino
  • Dolores abdominales o rectales frecuentes
  • Anemia
  • Pérdida de peso

Sin embargo, estos síntomas no son específicos del cáncer de colon y recto y pueden ser producidos por otras enfermedades, razón por la cual si una persona tiene alguno de ellos es necesario que realice una consulta médica.

¿El cáncer colorrectal puede desarrollarse sin síntomas?

Sí, tanto los pólipos precursores del cáncer colorrectal (adenomas) como los cánceres colorrectales tempranos (cuando la enfermedad se encuentra en su etapa inicial) pueden desarrollarse sin producir síntomas.

¿Quiénes deben consultar con un profesional médico?

  • Las personas que presenten síntomas (como sangrado o cambios en la forma habitual de evacuar el intestino, dolores abdominales o rectales frecuentes, anemia o pérdida de peso) para realizarse exámenes del intestino, como la colonoscopia, para detectar la causa y proceder a su tratamiento
    Varones y mujeres entre 50 y 75 años, sin síntomas ni antecedentes familiares para efectuarse alguno de los exámenes preventivos
  • Las personas con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn (sin importar su edad)
  • Los familiares cercanos -padres, hermanos o hijos- de una persona que ha tenido CCR o pólipos adenomatosos (sin importar la edad)
  • Las personas que han tenido pólipos adenomatosos o cáncer colorrectal

¿Cómo se puede prevenir el cáncer colorrectal?

Se recomiendan medidas relacionadas con la dieta y el estilo de vida:

  • Dieta rica en fibras, especialmente vegetales y frutas varias veces por día.
  • Disminuir la ingesta de carnes rojas y grasas de origen animal.
  • Limitar las calorías de la dieta y mantener el peso corporal adecuado.
  • Ejercicio físico regular (30 minutos por día o varias veces por semana).
  • Evitar el tabaco.
  • Disminuir la ingesta de bebidas alcohólicas.

Estas recomendaciones son de carácter general y constituyen la prevención primaria del cáncer de colon y recto, que junto a la resección de los pólipos por medio de la colonoscopía permiten prevenir la aparición de la enfermedad.

A partir de los 50 y hasta los 75 años es necesario que todas las personas, aunque no tengan síntomas, se efectúen chequeos regulares para detectar y extirpar los adenomas o detectar y tratar el cáncer colorrectal en una etapa temprana. Esto se denomina prevención secundaria de la enfermedad.

En caso de existir antecedentes familiares o personales de cáncer de colon o pólipos debe consultarse con un médico especialista debido a que puede ser necesaria la realización de exámenes a más temprana edad.

¿Cuáles son las ventajas del diagnóstico temprano?

Si el diagnóstico del cáncer del colon y recto se realiza en etapa temprana la posibilidad de curación es superior al 90%.Cuando el cáncer colorrectal ya presenta síntomas las lesiones son frecuentemente más avanzadas y las posibilidades de curación se ubican en el 60%.

Además, cuando los tumores son más pequeños hay más posibilidades de tratamientos endoscópicos o quirúrgicos menos invasivos y menor necesidad de terapias oncológicas agregadas (quimioterapia o radioterapia).

¿Cuáles son los estudios que permiten prevenir o detectar tempranamente el cáncer de colon y recto?

Los estudios recomendados por el PNCCR para el desarrollo de programas poblacionales son:

  1. Test de sangre oculta en materia fecal una vez al año.
  2. Colonoscopía.

Test de sangre oculta en materia fecal: se utiliza para saber si hay presencia de sangre en la materia fecal, no observable a simple vista. Varias son las causas que pueden generar la aparición de sangre oculta en la materia fecal, entre ellas los pólipos o el cáncer colorrectal. Una ventaja de este examen es su simpleza y que puede ser realizado por el paciente en su propia casa. Los nuevos reactivos inmunoquímicos para detectar sangre en la materia fecal son más sensibles y no requieren una dieta previa, lo que incrementa considerablemente su aceptación. La realización de estos test en forma anual o bienal ha demostrado ser un método efectivo para reducir la mortalidad por CCR. A las personas que con este test se detecte sangre oculta en materia fecal se les debe realizar una colonoscopía que posibilite la visualización directa de toda la mucosa del colon para la detección de la causa de sangrado entre las cuales se encuentran los adenomas o CCR en etapas tempranas, además de la posibilidad de tomar biopsias y resecar lesiones durante el mismo procedimiento.

Colonoscopia: Es un estudio endoscópico que mediante un tubo flexible con una cámara permite examinar minuciosamente el colon y el recto. De esta manera posibilita la detección y extirpación de pólipos o la detección de cáncer. La realizan profesionales especializados, requiere preparación del intestino y en general se realiza con anestesia por lo cual la persona no experimenta dolor alguno. En el mismo estudio se pueden extirpar los pólipos previniendo el cáncer colorrectal.

Existen otras pruebas de detección y diagnóstico. Cada una tiene sus ventajas y desventajas. Los pacientes y sus médicos deben hablar sobre los beneficios y los riesgos potenciales asociados a cada opción cuando decidan qué prueba utilizar y con qué frecuencia debe hacerse el examen. La prueba a utilizar puede estar condicionada a:

  • Las preferencias del paciente.
  • La afección médica que tenga el paciente.
  • La probabilidad de que el paciente se vaya a hacer la prueba.
  • Los recursos disponibles para hacer la prueba y darle seguimiento.

¿Por qué debo hacerme pruebas de detección del cáncer colorrectal?

Las pruebas de detección del cáncer colorrectal salvan vidas. El cáncer colorrectal casi siempre se desarrolla a partir de pólipos precancerosos (crecimiento anómalo de tejido) en el colon o el recto. Las pruebas de detección pueden descubrir pólipos con el fin de que se extirpen antes de que se conviertan en cáncer. Las pruebas de detección también pueden descubrir cáncer colorrectal en un estadio temprano, cuando el tratamiento es más eficaz y las posibilidades de una recuperación completa son muy altas. Realizarse las pruebas de detección periódicas a partir de los 50 años de edad es lo recomendable.

¿Cómo puedo saber cuál es la prueba de detección adecuada para mí?

No existen indicios científicos de que una sola prueba de detección sea “la mejor” para alguien en particular. Cada prueba tiene sus ventajas y desventajas. Los pacientes y sus médicos deben hablar sobre los beneficios y los riesgos potenciales asociados a cada opción cuando decidan qué prueba utilizar y con qué frecuencia debe hacerse el examen. La prueba a utilizar puede estar condicionada a:

  • Las preferencias del paciente.
  • La afección médica que tenga el paciente.
  • La probabilidad de que el paciente se vaya a hacer la prueba.
  • Los recursos disponibles para hacer la prueba y darle seguimiento.

¿Cuál es el tratamiento del cáncer colorrectal?

La cirugía es la principal opción de tratamiento para el cáncer colorrectal. Consiste en extirpar el segmento de intestino afectado junto a los ganglios linfáticos regionales y eventuales órganos adyacentes involucrados. El médico especialista seleccionará el tratamiento más adecuado dependiendo de la diseminación de la enfermedad. Cuanto más localizada se encuentre la enfermedad mayor es la posibilidad de tratamientos quirúrgicosmenos invasivos (cirugía laparoscópica etc.).

El tratamiento puede complementarse con la administración de drogas específicas para tratar el cáncer por vía endovenosa u oral (quimioterapia) y con la aplicación de rayos (radioterapia).

La interacción de tratamientos: cirugía, quimioterapia o radioterapia se decide generalmente en forma interdisciplinaria (cirujanos, oncólogos, radioterapeutas, etc.).


Mitos y verdades

No hay nada que una persona pueda hacer para evitar el cáncer colorrectal.

La alimentación rica en frutas y vegetales y baja en grasas y carnes rojas, la actividad física regular, el mantenimiento del peso corporal, evitar el tabaco y disminuir la ingesta de alcohol ayudan a disminuir el riesgo de padecer la enfermedad. Por otro lado, los distintos exámenes preventivos pueden permitir la detección y extirpación de los pólipos antes de que se transformen en cáncer.

El cáncer colorrectal es, por lo general, mortal.

El cáncer colorrectal se cura en más del 90% de los pacientes cuando se detecta tempranamente. Y cuando se detecta en un estadio más avanzado también es curable en el 60% de los casos.

El cáncer colorrectal es una enfermedad que afecta mayoritariamente a los hombres.

El CCR es el único de los cánceres más frecuentes que afecta a ambos sexos casi por igual –es ligeramente superior en los varones-.

Los exámenes son necesarios sólo para quienes presentan síntomas.

Los pólipos y el cáncer de colon y recto en etapa temprana pueden no causar síntomas y en este período (etapa presintomática) la posibilidad de curación es del 90%. Es por este motivo que se aconsejan estudios regulares en personas mayores de 50 años aunque no tengan síntomas.

Los exámenes son necesarios solo en aquellas personas con antecedentes familiares o personales.

Cerca de un 75 % de los casos nuevos de cáncer colorrectal ocurren en personas que no tienen un factor de riesgo evidente, excepto tener 50 años o más. Por lo tanto todas las personas a partir de los 50 años deben realizarse estudios preventivos.

La presencia de antecedentes familiares o personales de cáncer colorrectal o pólipos, o padecer alguna enfermedad inflamatoria intestinal, son datos que aumentan el riesgo de padecer la enfermedad. En este caso, lo conveniente es consultar con un especialista quien analizará los antecedentes para aconsejar el examen de vigilancia adecuado y la edad de comienzo.

Los estudios son dolorosos.

La colonoscopia debe ser realizada por profesionales especializados y con anestesia o sedación, por lo cual la persona no experimenta dolor alguno. En el mismo estudio se pueden extirpar los pólipos previniendo el cáncer colorrectal.

La colonoscopia y el tacto rectal “afectan” a la masculinidad de los varones y provocan vergüenza en las mujeres.

Las personas que se realizan una colonoscopia y/o un tacto rectal pueden considerar que realizarse estos exámenes médicos afectará su sexualidad. Es importante compartir con las personas la inexactitud de estas creencias y transmitir la idea de que los estudios son realizados por profesionales del equipo de salud, en un marco de confidencialidad con las personas y que poder realizarse estos exámenes es muy importante para prevenir el CCR.

La colostomía o ano contranatura (temporaria o definitiva) es inevitable e impide llevar una vida sexual activa.

La colostomía o ano contranatura es una intervención cada vez menos frecuente y en la mayoría de los casos temporaria. Cuanto más temprano es el diagnóstico menor es la necesidad de esta intervención. En caso de que deba realizarse, si bien es necesario un período de adaptación, la persona puede retomar sus actividades habituales. La colostomía puede producir inhibición o vergüenza pero no necesariamente ocasiona disfunción sexual. Es importante hablar con el médico sobre cualquier problema o inquietud que la persona o su pareja puedan tener.

Las personas con cáncer están solas y nadie las puede ayudar.

Si bien las reacciones de cada persona ante la experiencia de tener cáncer son diversas, el aislamiento social es una circunstancia que pueden atravesar. En este sentido es fundamental que los equipos de salud puedan brindar contención y acompañamiento, y que las personas conozcan la existencia de otros recursos tales como las asociaciones de personas afectadas.

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer. Ministerio de Salud. Presidencia de la Nación.